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Cooperador semillerista cosechando papa

 

***Un gran número de productores desplegados a lo largo y ancho del territorio nacional son los encargados de multiplicar la genética producida por el INIA en aras de alcanzar la soberanía agroalimentaria

 (Prensa-INIA). Cumpliendo con las políticas públicas emanadas por el primer mandatario nacional y a su vez con el Artículo 305 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela el cual establece que el Estado promoverá la agricultura sustentable como base estratégica del desarrollo rural integral a fin de garantizar la seguridad alimentaria de la población, el Ministerio del Poder Popular para la Agricultura productiva y Tierras (MinPPAPT) impulsa el Plan Nacional de Semilla.

En este sentido el Instituto Nacional de Investigaciones Agrícolas (INIA) ente adscrito al MinPPAPT, desarrolla dicho plan fomentando la Ley de Semilla, con el fin de apoyar y fortalecer la producción de rubros estratégicos en el país, en el marco del 7mo Vértice de la Gran Misión Abastecimiento Soberano (GMAS).

El  INIA lleva a cabo el programa de mejoramiento genético en la producción de semilla de papa y hortalizas, estos trabajos son fiscalizados por la Comisión Nacional de Semilla  (CONASEM) ente adscrito al MinPPAPT, como producto de estos se han generado seis variedades de semilla de hortalizas: Tomate Alba, Pimentón Río Tocuyo, Lechuga Bolivariana, Pepino Revolución, Calabacín Soberanía y Cebolla Libertad, en los estados Lara y Barinas, orientados a la creación de nuevas estrategias para la  sustitución de las importaciones en rubros de importancia económica e interés nacional que cuentan con alta calidad genética y mejor adaptabilidad al medio ambiente.

 

Tomate Alba variedad impulsada por el INIA

 

Las variedades son producidas a través de cuatro categorías: Genética, que es la primera generación producida por especialistas del INIA, dicha semilla se obtiene a través de procedimientos técnicos, resultando un producto de alta calidad, cumpliendo con los estandares internacionales. Semilla Fundación que es la segunda generación del escalamiento, producida por el mejorador en campo para su multiplicación. Semilla Registrada es la tercera generación obtenida a partir de la Fundación, esta semilla de alta calidad genética es entregada por el ente agrícola a los productores para seguir el escalamiento hasta obtener semilla Certificada, que es de donde se obtiene la semilla para consumo de la población.

De este modo, el Instituto ha mantenido una estrecha relación, técnica y de intercambio de saberes con la Asociación de productores de plántulas de Campo Lindo y Campo Alegre del Municipio Jiménez en el estado Lara.                                                  

Actualmente el INIA tiene disponible toda la semilla genética de tomate, pimentón, lechuga, pepino, calabacín y cebolla requerida por el país para seguir su escalamiento hasta llegar a la semilla certificada.

Asimismo, el organismo agrícola realiza un trabajo en conjunto con los productores captados a través de sus planes, para formar parte del equipo de agricultores cooperadores para la producción de semilla de papa en los estados Mérida, Táchira, Lara y Trujillo, es importante resaltar que la semilla de papa tiene cinco (5) escalamientos hasta llegar a la semilla certificada.

Para este año en Mucuchíes, estado Mérida, el Instituto Nacional de Investigaciones agrícolas tiene como meta fortalecer la producción y multiplicación de esta semilla iniciando por las Vitroplántas que son multiplicadas en laboratorios dotados con tecnología de punta para el análisis y obtención de semilla de alta calidad genética, luego estas pasan a las casas de cultivo donde se obtienen los mini tubérculos (semilla prebásica); en esta fase se necesitan grandes extensiones de terreno para seguir el escalamiento de la mano de los productores cooperadores para luego obtener (semilla básica); posteriormente estos materiales son entregados a los agricultores semilleristas logrando la semilla Registrada y en la última fase es cuando se materializa la semilla Certificada usada para consumo.

 

 

Sistema de producción in vitro

 

Variedades impulsadas por el INIA 

 

El requerimiento de la nación en semilla prebásica de pisos bajos y pisos altos es de 1 millón 271 mil 600 mini tubérculos. En este sentido, el INIA ha producido el 40% de este requerimiento, en aproximadamente 11 variedades, destacando la variedad María Bonita la cual es bien aceptada en pisos altos ya que cuenta con gran adaptabilidad al medio ambiente superando los rendimientos en producción nacional, presenta resistencia a las enfermedades, plagas, logrando así disminuir hasta en un 50% el uso de agroquímicos, otorgándole doble propósito, para consumo e industrial, siendo esta una papa libre de agentes contaminantes teniendo excelentes condiciones para competir con la semilla importada.

A ésta semilla se le están realizando pruebas por medio de unos Ensayos de Validación Agronómicas de Cultivares (EVAC), permitiendo crear nuevas estrategias para aumentar la densidad de siembra, esta variedad ha sido entregada a los productores semilleristas en los mencionados estados del país para posteriormente realizar dos ciclos más y finalmente obtener la semilla Certificada.

Es importante que en estos casos los productores semilleristas mantengan la genética para seguir desarrollándola, ya que estas cuentan con la calidad fitosanitaria necesaria para llegar al escalamiento de la semilla Certificada; constantemente la CONASEM realiza el trabajo integral de fiscalización y formación a los productores en sus parcelas para hacer efectivo el escalamiento y que esta semilla no se desvíe para consumo.

Casi el 80% de la semilla de consumo que se siembra en el país es categorizada como semilla artesanal, esta es la semilla que los mismos agricultores resguardan en sus espacios productivos, también la nación cuenta con semilla resguardada en los silos del Gobierno Nacional como en Barro Negro y Che Guevara localizados en los paramos andinos y el otro 20% es el que generalmente se importa, estas son variedades de pisos bajos que son utilizadas en su mayoría por las industrias privadas.

 

Papa variedad María Bonita

 

El INIA está enfocado en producir el 100% de la semilla que requiere la Patria para sustituir la importación a mediano plazo. Teniendo un control real en los tres primeros escalamientos de las semillas y realizar un trabajo integral formativo con los productores cooperadores mediante la CONASEM y la Gerencia de Participación y Desarrollo Comunitario del INIA para que se conviertan en productores con conciencia de lo que se está produciendo, dándole mayor relevancia a la semilla nacional. 

Vale destacar que mediante una decisión política acertada del ministro Wilmar Castro Soteldo de no invertir en la importación de semilla de papa, se ha logrado valorar la semilla artesanal que producen los agricultores en sus campos, la cual ha mantenido su precio.

 

Productores de semilla agradecen apoyo del INIA

 

A nivel nacional la entidad agrícola cuenta con un gran número de productores que impulsan la producción de semilla en pro de la soberanía agroalimentaria, tal es el caso del Sr. Juan Durán, productor por tradición de semilla de papa de la Finca Agropecuaria La Cuchilla, el cual viene trabajando con el Instituto desde el año 2008, “agradezco la atención y el apoyo que me ha brindado el INIA para la producción de semilla de papa, en este ciclo tenemos cosechado en nuestra parcela 7 mil 800 tubérculos de semilla prebásica con la que seguiremos el escalamiento para pronto obtener la semilla certificada”, resalto Durán.

Por su parte María Tomasa Nava, Productora de la finca Don Diego ubicada en la aldea San Luis, de la población Azulita del municipio Andrés Bello en el estado Mérida, captada por el ente para la producción de semilla de papa prebásica señaló que esta recibiendo asesoria en materia de producción con manejos agroecológicos, “ para nosotros es importante la asesoria que nos brinda el INIA antes, durante y después de los procesos de producción, y nos proveen de semilla prebásica de calidad genética con la que hemos obtenido un mejor rendimiento, podemos nombrar la variedad María Bonita que se conserva muy bien en el medio ambiente manteniéndose libre de plagas, esta la manejamos de manera artesanal casi sin agroquímicos lo que nos permite obtener beneficios y no nos obliga a usar los paquetes agro-tecnológico”. Enfatizó la productora.

Esta semilla obtenida por los productores en estas zonas es distribuida a los agricultores vecinos para seguir con el trabajo de multiplicación.  

Es de mencionar que el Gobierno Bolivariano a través de sus diversos entes en materia agrícola, continuará impulsando la producción nacional de semilla autóctona, campesina y afrodescendiente, estipulado en la Ley Nacional de Semillas. Garantizando a la nación la soberanía en materia de semillas y el consumo de alimentos más sanos, pues se ha minimizado el uso de agentes tóxicos para la siembra de rubros estratégicos. El Instituto Nacional de Investigaciones Agrícolas (INIA), convoca a todos los agricultores de la nación a construir la autonomía en producción de semillas de excelente calidad, a no depender de semillas extranjera creadas a través del uso excesivo de agentes contaminantes, afianzando la producción nacional. (Fin: María Fernanda Hermoso.)